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viernes, junio 24, 2016

Hay corazones...

Que jamás debieron encontrarse.

Se han dado cuenta que cada vez que conoces a alguien, existe una magia que te permite ver más allá de lo evidente?... sí arpías, hay personas que llegan a tu vida cuando menos lo necesitas, porque sientes que podrían tener problemas.
Pienso que así como conocemos a Muchas personas "sin querer", deberíamos olvidarlos  "queriendo". .. Pero los corazones se enlazan, y es cuando jamás te podrás olvidar de aquellos rostros que viste una vez...
Naaaaa... pero eso no me pasa, hace tiempo mi corazón indiferente, lastimado y muy desconfiado  se enlazó sin querer con uno que era muy fuerte... y es cuando sientes que tienes que voltear y no querer entender ¿por qué? ¿para Qué? - jamás arpías,  jamás dejen que sus corazones se enlacen a medio tiempo... jamás dejen que vuelen a media altura. .. si no pueden atar todo, entonces esa atadura no les pertenece...

Soy de las personas que buscan ataduras que aten a medias... soy de esos corazones que pretenden ser atados, pero que jamás, ajustarán o querrán ser ajustados... soy algo así como... UNA ARPÍA,  a la que no pretendo golpear con la "magia" de ser ajustada para cambiar, atar... siento que así es mejor - es como sentir la libertad sin ser libre... y ser libre sin sentir la libertad...

Ya saben, no aten, si no quieren correr peligro de apego... no se dejen atar o correrán peligro de ser vulnerables.

Definitivamente hay corazones que nunca necesitaron encontrarse, para saber que una vez... se juntaron y siguen volteando para ver si el otro volteó...

"él volteó - yo no"

domingo, julio 26, 2015

Entonces todo el cambio…

Vuelve nuevamente.

Qué pasa cuando una mujer se da cuenta que le duele tanto la sensación de perder?
Qué pasa cuando las cosas que creíste tener, se van?

Entonces, ¿Qué pasa?
A mí me pasa exactamente lo mismo…




Han pasado muchos meses desde que escribí por última vez – Lo siento – no hay nada mejor que volver a escribir justo cuando sientes que estás perdiendo otra vez… Sí, perdiendo, eso dije. Perdiendo qué? Pues, todo. Han pasado muchas cosas desde mi último post… pero lo único que puedo decir, es que no PASÓ NADA!!! He cambiado muchos hábitos por la última persona con la que estuve… Sí, dejé de leer, conocí cosas que nada que ver conmigo, dejé de escribir, dejé de ser YO. En conclusión, me convertí en una mujer que para nada describe a la que creó este post… ME ENAMORÉ – y aunque siempre estuve en contra de eso, pues, PASÓ…. Pero como dice el título de este post, el CAMBIO VUELVE.
Estoy de vuelta, y reclamo mi sitio, mi espacio… hasta mi propia personalidad – SOY UNA ARPIA – y eso me costó reconocer. Pero como dices Adiós, sin que te duela – porque OJO; me duele… de pronto entregas todo lo que tienes – Sí, hasta el SENCILLITO, SEÑORES. Mi monedero se quedó vacío… Las promesas, los cambios, las lágrimas – he llorado misma María Magdalena, pero eso te da una coraza que protege de cada sentimiento.

Entonces es el momento de decirlo; ME SIENTO VACÍA – sí – así se dice cuando entregas más de lo que puedes dar, las cosas se pusieron muy hormiga!!!! Créanme, ya no me interesa como me puedo ver, pero lo que siempre me ha preocupado – es como me siento al verme – y es terrible.
                Quiero cambio, sí… quiero el mismo cambio que una mujer experimenta cuando quiere en nuevo comienzo… sufrí con mi antiguo Adiós, pero éste me duele – se preguntarán por qué??? – bueno ni yo lo sé – O tal vez sí, pero jamás me lo diré… Sólo deben saber, que pasé todo en corto tiempo y ahora sólo quiero enfrentarlo.
No soy la ARPIA con la misma fuerza, con el mismo valor, inclusive!!!
Lo único que puedo decir – es que VOLVÍ – y eso cuenta…. Quiero reclamar cada momento que se fue con él… sólo por la estúpida idea de AMARLO.
Las sensaciones van desapareciendo – ya abría los ojos mientras lo besaba – eso es realmente triste, porque me demuestro que ya no lo necesito.
SÓLO ME DIGO A MI MISMA… SONRÍE – LO MEJOR ESTA POR – LLEGAR ¡!!

martes, septiembre 04, 2012

NO PUDE EVITARLO…



Te puse los cuernos (PARTE I)




Sí, y de esos que son de metro y medio… porque aquel cretino, te la hizo desde hace mucho tiempo atrás (o sea, antes que te lo confesara o te enteraras y tú le pusieras contra la pared a puntiiiito de apuñalarlo con un sable).

No pueden evitarlo? Qué buena chamba la de esos, para preparar tremendo teatro y hacerla linda, mientras nosotras “inmaculadas concepción” ni idea de lo que nos adornaba la cabeza. Y tenemos todo el derecho de gritar a viva voz – Voluntaria para cortárselos!!!!! – mientras las que observamos y escuchamos las escusas, recibimos un golpe fuertísimo en nuestro ego feminista… malditos!!!

Pero saben? Yo sé lo que se siente, mientras abres bien los ojos, sólo deseas una cosa (una sola por la…) que nada de lo que escuchas sea cierto. Puedes olfatear el grado de excusas que se vienen y sí… esas las lagrimas – mismos “María la del barrio” – para decir que, Oh sí, Nada fue- queriendo.

Puedes agarrar tu corazón y sentir que este late a “mil por hora” y no es justamente como la primera vez, cuando le dijiste que “Sí, aceptabas”… esta vez es sostenerlo y querer no morir, seguido por pequeñas lágrimas que en seguida se vuelven tan agudas, pasan por tu mente las conversaciones, los detalles, las palabras, los abrazos, los besos… y entonces mucha oscuridad, mucha rabia… y por supuesto, muchas ganas de, en ese preciso momento… sacar tu sable y - mismo “samurái” – descuartizar a aquel infiel que está frente a ti, con aquellos ojos de borrego a medio morir… y si tan sólo los sentimientos (aquellos que te hacen retroceder con tu zable bieeen afilado) se eliminaran tan pronto, seguramente muuuchos ya estuvieran siendo velados.

Necesitas tantas explicaciones como fuera posible… y aparece él… sí él – el zambito que pretende ser “Alan García” con su floro… y empieza el festín, y hay de todo:

- Perdóooooname Perdóooooname… si hay algo que quiero eres tú (Sí claaaaro, me quisiste tanto que tu querer rebalsaba y alguien quiso ayudarte a compartirlo)

- A veces eres tan distante (Carajo!!! Pero no estuve en otra galaxia)

- Sólo fue una… en serio unaaa vez (Y tú sólo quieres reír porque el ignorante quiere convencerte que eres la ilusa)

- Todos cometemos errores una vez (Pero yo no los cometí con otro)

Y muchos otros “blablas”, que sin duda han escuchado…

Por otro lado… Se puede decir de todo con respecto a los engaños parejeros… “ellos engañan más (tal vez), pero nosotras engañamos mejor (Es cierto)”, ellos lo divulgan, son los “más más” cuando lo hacen – Nosotras nos sentimos peor (si es que amamos, o simplemente no estamos acostumbradas)… pero en serio, engañamos mejor.

No soy la indicada para apedrear a las que una vez cayeron en la tentación de fijarse en “el galán de la prójima”, pero si apedrearme solapa… Pues así como me leen, este pechito sí “comió de plato ajeno” y se siente terrible.

Pero como una arpía no se puede autoflagelar – a mi defensa diré que – A veces la prójima vive en otro mundo y pues como no la “manyamos” no nos pesa… aunque a veces la prójima puede ser una de nosotras… y cuando nos cae el “20”, entendemos.

En fin, si ustedes malvados y malvadas, cayeron en plato ajeno… sólo hay algo que decir; “Hasta la vista BABY”.



P.D. En su cama nunca estuve yo… fue sólo el reflejo de su espejo. Y en mi cama apareció sólo en mi sueño. Y él… él sí me engañó y ahora no sólo ladra, también me extraña.


lunes, junio 25, 2012

ERASE UNA VEZ...


Y COLORIN COLORADO – MI ESPERA HA TERMINADO.


Un año. Ha pasado un año y entonces todo cambió.
Sí, aquel 20 me puse a esperarlo… no, tampoco sentada frente al mar o en pleno terminal internacional. Realmente esperaba aquella llamada que hace un año atrás prometía ser la primera del día, pero mi celular nunca timbró – la canción que teníamos en común.


No lo he visto, se rumorea que anda acompañado… ya siento una escopeta en mi mano izquierda esperando por él. Pero como buena arpía, sólo me tomé la molestia de recordarlo el 20, lo dejé pasar al siguiente día.
Muchas veces pensé que la distancia es el peor enemigo de un bonito recuerdo, pero no , no me hagan caso – Es la mejor manera de darte cuenta de los famosos “Sexy boys de paso”. Sí, lo afirmo con manita derecha levantada, no hay nada mejor que la distancia para reconocer a alguien que no quiere tu amor y que sólo buscaba su relajación personal – Ya ya, también tú te relajaste, pero… te gustó tanto como para no querer dejarlo y eso significa perder.

Es ese instante único, que quisieras tener ese pequeño instrumento “borra memoria” que tienen los “Hombres de negro” y desaparecer aquellos recuerdos que no prometen ser consecuentes con tus sentimientos.
Y somos nosotras las que preferimos ignorar acontecimientos pasados.

Pensándolo bien, ambos estuvimos fuera de lugar – él por un lado, con su “sinceridad” y yo por el otro con mi complejo de “alarmista” – como dicen; “Nos celamos, peleamos, reconciliamos… pero no somos novios”.
A mi defensa diré que amaré la coincidencia con la que nos encontramos, deseé volver a pasar por la coincidencia de sentir aquel deseo… y anhelé ser parte de la coincidencia que defina nuestros sentimientos.


Sé que piensa en mí, en esos momentos, lugares, minutos que pasamos juntos aquel año… sé que nada cambiará en sus recuerdos a lo que saben mis besos… y a pesar de que no sea yo su copiloto, él, por segundos, ingresa mi imagen en aquel espacio… que ahora le pertenece a alguien que no tiene idea de aquellos lindos recuerdos – Oh! Que buena soy para definir acontecimientos.
Finalmente descubrimos que nada es igual, que el espacio que nos separa es sólo un monumento a las ganas de estar juntos. Que nada cambia sin razón y que nunca nadie olvida.







P.D. Tengo algo para ti, que en ningún cuerpo se verá mejor que en el tuyo. Y no pienso quedármelo como galardón a mis pocas ganas de verte. ¿Buscarte? Tal vez, las arpías tomamos al  “Torito bravo por las orejas y le gritamos bieeeeen fuerte – Si no estás conmigo es porque no decidiste lo correcto”

miércoles, mayo 16, 2012

ARPIA DE VUELTA


   

Hablando de “un mal innecesario”… aparecieron ellos

Cuanto tiempo sin escribir – puedo decir que me estuve preparando con algunas malas rachas – y así volver con fuerza.

Por cierto, se han dado cuenta que a veces extrañamos a alguien que tal vez pocas veces nos extrañó? O que llorábamos por susodichos que nunca nos vieron llorar como para dar su grito de arrepentimiento? Y hasta dedicamos una canción a algún “bulto con aparato reproductor masculino” que terminó dedicándonos su mejor “Adiós”? Se han dado cuenta de muchos malos tratos? … y ellos simplemente son tan indiferentes y hasta más felices que nosotras? – jum! se fregaron!!! 
Entonces se me viene a la mente, juntar a todos esos “susodichos” mal intencionados y fusilarlos, pero antes… “cortárselas” – si tienen una idea mejor de sufrimiento – pásenme la voz.
Haber, no niego que hay diferencias, pero vaaamos… esas diferencias no nos tocan, pero claaaro – sí le tocó a la prójima – y tenemos que mirar o envidiar… Sí claro, “envidia de la sana” (ja! Nosotras tan zanahorias) en todo este tiempo, creo que alguien me echó las peores de las maldiciones con respecto a amores (no es que muera por amar y que me amen) pero en serio, a veces una siente sus “picazones” sí… ahí, ahí… en los labios – por querer besar, morder y decirle a alguien que está feliz de tenerlo cerquita (mal pensados) – pero esta vez de “adeveritaaas” .

Pero yo no me quejo de todo, porque “maaaal” tampoco la paso – digo, estoy muy bien, “soltera pero no sola” – aunque a veces me pongo de colores, con cada susodicho que se me cruza… Estaba hablando con la “Chata”, sí esa, con la que siempre hablo de estos temas… y coincidimos que tener a un hombre cerquiiiitaa no siempre debe ser  “un mal necesario”… sino, “un sígueme la corriente” y ya… es como ir de compras;
Haber, hay para todos los gustos caserita… con cuál se identifica tu “mal paso”? (ella ya hizo algunas compritas)
1.       Alguna vez te chocaste con el “hombre romántico”, que mientras te besaba la manita, repetía esta frase “no hay que entenderlas, hay que quererlas” – Sí claro, ustedes siguen al pie de la letra “su frase” – es un claro, “jajajajaja se la creyó, la hice linda”
2.       No pueden negar que en algún momento también les tocó lidiar con el “hombre lunar” – es el típico susodicho que tiene “los días rojos” de vez en cuando – se raya por todo… te complica la vida en cuestión de segundos y tú te limitas a ser feliz por éste – “heavy”
3.       También está el “hombre de las pocas palabras”… ayayay! De esos si hay que cuidarse o andar con los ojos bien abiertos… saaaben, estos son los que muy pocas veces te dicen lo que les pasa – son los que acostumbran tener “emoticons” para cada momento – para ellos – “Nunca pasa nada”. Acaso es tan difícil comunicarse? Ashh!!!!
4.       Por otro lado está el “hombre GPS” – sí ese que te sigue a todo lado – siempre sabe de ti… y si te quitaste de su “radar”, llama como loco. Ese que se inventa emails, presta celulares para ubicarte, mensajea con otro (#) de cel, te coquetea y “Ohhh!! Te descubrí – sucia traidora – como te quedó el ojo. Te pilló!!!  Contestando mensajes de “extraños” – Plop!
5.       Huy! Y como olvidar al “hombre impotente” – ese sí es bravo – tú no puedes estar a mucha distancia y ya sientes sus manos persiguiéndote y deslizándose de manera tan inteligente… Ese que no va a cambiar la manera “rayos X” con la que  te ve en cada cita.
6.       Y por último y no menos importante, tenemos al “hombre ámbar” – ese que es una alerta de peligro, el que te va hacer llorar, el degracia’o – ese, al que tus amigas le tienen mala y sí, siempre tienen razón… tiene un “curriculum” tormentoso y de temer, pero claro – ahí estamos nosotras tan apasionadas (por no ofender, las sonsonazas) para cambiarlos – que les quede claro algo… este tipo de susodicho, difícilmente cambiará por un ángel como tú.
Entonces “la chata” y yo llegamos a una terrible conclusión… para cada tipo de chico hay una arpía como nosotras, de esas que si bien tienen o tuvieron esos tipos de gustos… se dieron el gusto y “piecitos pa’ que te quiero”… ni sus humos – porque claro, nosotras no nos quedamos con el “mal paso” – nosotras nos declaramos “descubridoras de especímenes”… atrapamos a los que les gusta evolucionar y los ponemos en “evidencia”

P.D. Pensándolo bien, olvidaba el “hombre RH(+)” ese es muy personal… pero les diré que es uno de los tipos con el que siempre disfruto tener acaloradas discusiones, al que no pienso describir – por miedo a alguna “venganza” – nunca se sabe caseritas… nunca se sabe. Ja!

Duermo pensando en qué tipo de hombre me tocará después de este post… (Y bostezo)

domingo, noviembre 20, 2011

GRITO ABANDONADO

Una arpía de vuelta…
¿Alguna vez cayeron en su propio complot? – pues alguien por ahí, sí cayó – siniestramente con el que menos pensaba.
Chicas, alguna vez comenté que por nada del mundo se metieran con el susodicho de la prójima – pues ahora – siento decir que no siempre podemos cumplir eso... están tooodas perdonadas (tengo que salvar a alguien). Y pues, cuando gusten llámenme con los calificativos que se les venga a la mente, por defender lo que no deberíamos hacer...
Haber, lo que se viene pasó hace mucho… y no no, no fui exactamente yo, nooo – me lo contó una amiga – sólo que narro esto en primera persona ;)
Aunque se trató solo de una noche – noche que por cierto, estaba con la depre, pues alguien me hecho de su vida de manera significante (por no decir dolorosamente trágica) – igual resultó siendo mi peor calamidad. Se los juro, nunca quise que pasara, pero él se pintaba de tierno y comprensible.
Veamos, todo empezó con las ganas de tener a alguien que me escuche – estaba muy triste porque acababa de decir “adiós” a alguien que significa tantito en mí – él me ofreció su hombro sin “esperar algo a cambio” – terminamos juntándonos después de nuestros respectivos trabajos, llegamos a vernos y todo empezó con una taza de café (bueno ok, inocentísima no soy, sabía en lo que me estaba metiendo)
Después de muchos bla bla bla y echarnos unas miradas de “que buena (o) estás” – porque claro, el “adiós” me dejó super valorada – nos acercamos más, nos mirábamos más y deseábamos que uno empiece algún trato cariñoso, esta vez él empezó (haciéndose el niño). Terminamos abrazándonos y finalmente besándonos. No podía evitar tener que pensar en diferencias (con respecto al susodicho del post anterior) – no podía evitar sentirme estúpida al dejarme besar por alguien que no me despertaba algún deseo – era totalmente una tontería seguir ahí.
Terminé saliendo del lugar con miles de preguntas en mente, con señales de humo a alguien para auxiliarme – pero sobretodo con gritos desesperados a ese susodicho para que disolviera todo lo que me había dicho antes – no quería seguir viendo otro rostro, sintiendo otros labios… sus manos no eran las mismas, sus besos no eran igual – finalmente nada parecía mío, no podía dejar de compararlos.
Pues sí chicas, metí las cuatro y bien metidas, me equivoqué al buscar un buen clavo que saque a este tornillo que tengo en mente… no funciona, al final te das cuenta que nada funciona así- que aunque la persona que quieres esté feliz, con otra, con muchas o simplemente ni se quiera acordar de ti – tú no puedes, es más, deberías evitar equivocarte. Ese clavo que yo acepté esa noche, me sale caro… pues no puedo evitar verlo y ver junto a él, algunos recuerdos que juegan en mi mente con una sola pregunta - ¿Cómo pudiste? ¿Qué te pasó?
Estoy sola nuevamente, la magia duró tan poquito – si se dan cuenta a pasado poco tiempo desde que declara mediante post’s lo feliz que estaba al sentirme cerquita a ese susodicho… y ahora estoy nuevamente contándoles mis penas de amor – esta vez creo que será por un buen tiempo.
La arpía regresa, así que ya saben – nada de buscar clavos para que desclaven a otro.
Pero eso sí, nada de sentirse mal por lo que les pasa – son cosillas que al final se quedan entre los que la reciben – si alguien les dijo “adiós”, ¡ánimo! No saben que tan pronto ese susodicho se dará cuenta de lo que está perdiendo y terminará aceptando su necesidad de tenerlas.
En un post les recomendé “con una mano extendida para recibir a alguien y en la otra un buen sable para defensa personal” – sigo agregando eso, creo que yo bajé la guardia por un momento y eso me costó una tristeza – pero nunca es tarde para cortárselas de raíz y dejar el dolor de lado.
Llegó el momento de dejarlos pasar – esos susodichos no merecen que estemos lamentándonos su partida - ¡jamás!
P.D. No niego que no fue la mejor manera de “sentirme deseada” – pero que va, no estaba nada mal - al final... esto es lo que piensa ella...


lunes, octubre 10, 2011

MUJERES JODIDAS Vs HOMBRES SANTITOS



Las malas del cuento… ¿Seremos nosotras?     

Ha pasado de generación en generación, siempre escucharemos aconsejar – hasta a nuestros pequeños hijos – no dejes, nunca, que una niña te maltrate. Ellas son malas, no te acerques – en pocas palabras, siempre hemos sido tratadas como las malas del cuento – sí, las malas, las alteradas, emotivas, etc. 
Entre otros cuentos populares... es que los hombres sólo piensan en sexo y que nosotras o no paramos de hablar o estamos “locas, alteradas, mal” por falta de lo que a ellos les sobra.
Ok, está comprobado que nosotras hablamos más que ellos – bueno, a nuestro favor diría que eso se debe a que nosotras no sufrimos de conformación cerebral - ¿Qué tal?
No es un misterio que nosotras somos más emocionales que los susodichos, pues como ellos lo saben, tras nuestro género se extienden muchas sub raíces – como tener la suficiente ternura para criar un ser por 9 meses, sonreír a toda costa para demostrar fuerza, moquear por detalles, sí importantes en nuestra y la vida de las personas que queremos – Nieguen eso.

Por otro lado, (esto no es un ataque, caseritos), los hombres tienden a ser más “callados, sencillamente rudos, etc” debido a que a lo largo de la historia han demostrado ser siempre los que cuidaban de la tribu, la familia, llevaban el alimento a los suyos, ser el defensor de su familia… tal vez eso llevó al hombre a entrenar su cerebro con la capacidad de manejar ciertos sentimientos, reprimir sus emociones – ya que no podía permitir que detalles como esos debilitaran su carácter de “macho alfa” – Pobres…
Pero así como nosotras hablamos mucho, a veces eso queda en nada cuando “algo nos pasa” y pretendemos hacer creer que “no pasa nada” – y de ese síndrome sí que sufrimos todas – aún las superadísimas.
Haber, el título de complicadas, jodidas… que nos ponen ellos, es justamente por este detalle de “no pasa nada” cuando realmente “nos pasa de todo” y tienen que ser ellos a consecuencia de nuestro silencio, los que tienen que pasar tantos minutos preguntándonos lo mismo para recién animarnos a responder – Y ¡Ufff! Qué respuesta, para nominarnos a la mejor actriz gritona, con mejor argumento, más emotiva, etc – nadie como nosotras.
Entonces, pondremos un poquitico más de equilibrio en este asuntito – haber caseritos, si ustedes fueran un poco más;
Cautelosos con lo que hacen, dicen, no hacen, proponen, distinguen – y si a todo eso agregamos que fueran más comunicativos y con mejor percepción – No, no serían mujeres, serían buenos chicos, novios, amigos – se darían cuenta por una vez en su vida, que nosotras no somos complicadas, simplemente necesitamos más comprensión.
Pues siempre hemos sido llamadas injustamente las “locas, humanos anormales (porque los humanos normales no se fastidian por nada y si lo hacen lo harán caleta), las fastidiosas… debido a algunas de estas causas: el premestrual, la regla, la depre, falta de hombre o perro que nos ladre, hasta menopausia precoz, entre otras tonterías.
Ahora vayamos a ver el otro lado de la moneda, el por qué de los malos ratos, alteraciones  de ellos… debe estar estresado, la chamba, tendrá algún problema, está enfermo – que tal diferencia, ¿No?
Y a nadie se le ocurre decir, le falta sexo, su novia le engañó o abandonó, incontinencia, y no le funciona.
A mí la regla me pone de malas, me deprime, me guarda en mi cuarto con un “hasta próximo aviso”, tengo algunos raros antojos, prefiero estar en mi cama a salir con alguien… pero para nada del mundo salto sobre algún susodicho y quiero asesinarlo o amenazo con cortárselas si no me entiende.
Eso sí... conozco a chicos que son más atorrantes que “gárgame, con los pitufos”… siempre se quejan de sus ex (por algo son sus ex, porque quien aguataría), ellas tenían la culpa de todo. Otro que era más anormal, se pasaba las horas contándome sus pesares amorosos, quejas de cómo era “ella”… cuando el problema era él, porque no había empezado a superar sus miedos, molestias y quería cambiar a alguien – Por favor, no jodan pues. . .

Al final, no importa el género, todos tenemos problemas, malos ratos, pesares, a todos nos hace falta de un momento a otro algo de cariño, entrega, besos intensos… conozco a alguien que me confesó que ellos siempre necesitan cariño, quería sentirse necesitado… (en ese momento me lancé y le otorgué un buen beso) – entonces mis queridas caseritas, no podemos evitar ser de vez en cuando como ellos y estos de vez en cuando ser como nosotras…
Jodidas o no, santitos o no… siempre serán seres humanos que deseen sentir intensamente – comportarse como niños para recibir más que una simple caricia, fingir ser sordos para escuchar repetidas veces “me gustas, te quiero” (hasta que no gritemos y los dejemos alborotados por tal grito, no nos dejan en paz), entregarse por completo al cambio (cuando no están tan acostumbrados a satisfacer), perderse en la mirada de alguien, sonreír de vez en cuando por detalles sencillos o simplemente aprender a sonreír… aceptar ser mordidos muchas veces (lo hizo una vez, quien quita que no lo vuelva a ser, entonces ¿por qué nos siguen besando, si saben que seguiremos con eso?), quedarse serios por confesiones que no les gusta…
Como conclusión les dejaré dos consejos:

Para nosotras; “vivamos, no es complicado… atrevámonos, aceptemos la diferencia de géneros, pero no dejemos que eso se nos vuelva una cruz difícil de llevar – dejémonos de vainas, una cosa es el orgullo y otro el síndrome de “mujeres maravillas” – ya pues, siempre tendremos algún defecto”.

Para ellos; “procuren entendernos poquito a poquito… no se arriesguen a perdernos por no decir lo que deben en su momento – no sean tontos – y por último, no crean que se las saben todas, nosotras sabemos a quién seguir la corriente

P.D. Para ti, me resulta difícil aceptar que quiero desaparecerte, cada vez que dices cosas que me confunden y ponen de mal humor… ¡aishh! – lo arpía no se va. 

jueves, junio 23, 2011

MUJER ALBOROTADA – PARTE V (hasta aquí alborotada)

Una arpía en actividad… para esos inalcanzables cazadores de despistadas - ¡sí se puede!

Si de cazadores del amor hablamos, los hombres se llevan la corona, pues sí – basta con que te hagan ojitos, te hablen bonito, se crean el último grito de la moda, los bacansitos… y ¡Listo! Estás más perdida que huevo en cebiche – te impresionó y te engancharon.
¿De quién hablamos? Sí señoritas, de esos… los hombres irresistibles, inconquistables, con acceso restringido.
Pero para nuestra tranquilidad y certeza de estar haciendo bien, buenas noticias; “ese hombre existe pero no es tan difícil de conquistar pues eso es un cuento que hemos creado, nosotras” con el fin de creernos buenas conquistadoras… y decir con gritito vencedor “Lo logré”.
En este juego de conquista, cada uno tiene sus propias reglas, recursos – pero claro una cosa es que esa persona te mire y consigas su atención (nada tranca), te hagas la loca y le robes algunos besitos (tantito tranca). Y otra muy distinta es que logres que el susodicho se quede contigo y ¡bingo! Se convierta en lo que emocionalmente llamamos “mi novio” (trancasa).
Estamos hablando de alguien muy único en su especie… los difíciles, inconquistables, inalcanzables. Sí, aquellos que no quieren compromisos, especulaciones, ir al cine de la manito, “estar sin estar”, los que quieren una relación complicada o abierta (en pocas palabras tú, yo y las que deseen  - Hay para todas), pero nada de lazos, ataduras, horarios, llamadas seguidas de escenitas de celos, entre otras complicaciones, etc.
Es entonces cuando vemos aparecer esa imagen varonil y se encienden las ganas de babear por él… claro, si es nuestro cuento de hadas, somos las únicas – ¡Hay! Si no supiera yo de esos príncipes encantados, seductores… esos que se las saben todas y si no, se las crean – ¡Si seremos!, esos que te envían mensajitos con una que otra palabrita romanticona para que sonrías y listo – ya estas pensando en cómo la vas a hacer para ser la Sra. de…
A decir verdad, ahora las cosas ya no son tan zanahorias como antes, las mujeres de hoy ya no son tan sobrias y salen a casar a estos especímenes coquetones que se creen la última chupada del mango, la única crush en el desierto.
¡Atención! – si no eres de las que juegan a arriesgar y no piensan sino actúan y no te das cuenta que eres una de las arpías en actividad, emite hasta acá lo que leíste – no sigas – no es para ti. Después de esto no habrá marcha atrás.
Entonces,
3
2
1
0…
Para eso tienes que ser muy astuta, un tanto cruel, feroz y porque no… arpía.
Según una experta en temas de síndrome masculino (mi “sista, la chaturris”, que se las sabe todas), tendremos que seguir estas recomendaciones si alcanzar a alguien se nos pone color de hormiga;
Primero.- Tienes que alcanzar, ubicar, meter cabe al objetivo, para luego usar esas técnicas de seducción en las que más confías. Llorar en su hombro, contarle lo peor de tu día y lograr que este entre en tu mundo.
Segundo.- Cuando ya lo tengas a tu ladito, agarra fuerte que no se te vaya a escapar – he ahí los detalles, cariñitos, caprichos – asegúrate que la poción mágica que compartas sea a la medida del susodicho, ni más ni menos.
Tercero.- En este paso empiezas a dar los golpecitos bajos, despacio no te apures que lo que hasta acá lograste se puede revertir. Empiezas a darle de su propia medicina – ahora necesitas tu espacio, no quieres que las cosas vayan muy rápido – golpeas más fuerte, un mazo en la cabeza te servirá (broma). Dar a entender que no son tan importantes, indispensables en nuestras vidas, pequeños caprichos que a veces se nos antoja.




Cuarto.- Ahora lo tienes confundido, creerá que eso pasará… pero no hay marcha atrás. Tratarlos como “peor es nada”, que sientan que en cualquier momento, sus vidas se quedarán vacías sin el mujerón que tienen a lado.
Quinto.- Si no cambia de actitud, simplemente “No eres tú, soy yo” “Creí que podíamos estar de acuerdo” “Tiempo, tiempo”
Si ellos juegan a ganar… ¿por qué nosotras no podemos hacer lo mismo? – en el amor todo vale, no hay normas… espero no equivocarme.
Sinceramente la idea de esta amiga negra me parece convincente, en algún momento estos susodichos tienen que aprender que no todo lo que deseen está disponible, que nosotras también sentimos y podemos dar golpes bajos... pero, ¿Funciona? - recordemos que estos susodichos a veces les funciona la neurona - ¡cuidado!
Bueno, ella dice que funcionó una vez, eso no me da seguridad pero intentarlo no sería nada del otro mundo.
Por último, a pasear con una mano extendida para dar cariño y en la otra un inmenso sable para cortárselas, (sarcásticamente, terminar la “relación o chotear”).
Si en algún momento ellos nos llamaron arpías, degraciadas… creo que no se equivocaron, eso y más podemos llegar a ser si somos amenazadas de matanza sentimental, llorar la noche entera, estar en lista de espera y suspirar cada vez que sentimos llegar nuestro turno con el señorito maniquí que nos gusta.
Se acabó, eso no debe pasar más… si me gustas y te gusto “seamos felices”, pero nada que “puede ser” “estamos bien así” – no permitamos que estos susodichos se crean “el último grito de la moda” – palabras de una arpía.
P.D. Just now! Estoy corriendo con un sable a un maniquí que se trepó por mi ventana, me pintó pajaritos, me cantó al oído y ahora que ve la cosa seria (estar y ser felices por siempre) pretende retractarse y decir que es un alma libre, “que tomemos las cosas con calma” - ¡Fuchila, fuchila! Todo o nada… sino, que otra te entienda y se rebaje a las migajas – fin del asunto.







martes, abril 12, 2011

MUJER ALBOROTADA -PARTE III

“Deseo honestamente que seas feliz”…. confesiones de una arpía


Quien no ha cruzado los dedos, y descifrado cada palabra mientras repite entre gruñidos lo que no siente.

Digamos la verdad – a veces preferimos que mencionen nuestra edad, tener una arruga más, que se nos baje el tacón en la primera cita… a mencionar estas dolorosas palabras: “tanto que le jodía, se cansó de mi… no me dejaba entender y por eso me dejó” y así demostrar que cuando una relación que pertenece a dos, nosotras somos las culpables que muchos años de tanto prodigarnos amor, se mosqueen en el basurero.

-          Entonces esto es a favor de ellos… discúlpenme chicas, pero necesitamos ser francas de vez en cuando y declarar que somos unas manipuladoras, lloronasas, maquinamos las mejores mentiras – o sea, las brujas del cuento de amor – punto aparte.

Aunque a todos se nos hace tan difícil poder aceptar nuestros errores… hay algo que nosotras sabemos hacer muy bien y tendemos a ocultar celosamente – echar la pelota al otro integrante de la relación – si algo va mal, es culpa del susodicho; si algo no funciona como lo planeado, también es culpa de ese pobre susodicho. Es tanto los ensayos de culpar al otro que nos volvimos muy buenas en actuar como víctimas y sin titubear con la manito en la frente gritamos a los cuatro vientos: “yo no fui”.

Entonces, mis estimadas, seamos francas en afirmar que nunca nos hemos ni hemos escuchado decir a nuestras cercanas: “tantos celos de que me sirvió, me dejó por celosa, por fastidiar tanto con mis mensajes, tanto jugar a que me deje de amar… me dejó de amar”, que obviamente en palabras simples significa: “el problema fui yo”.

Ok, para que no se me piquen, ellos no se quedan atrás – nunca los escucharemos decir: “soy tan egoísta, no supe amarla y mucho menos le di la atención que se merecía… por eso me dejó”. Pero es más fácil culpar al otro, que admitir nuestras culpas.

Lo admito, muchas veces estuve en esa situación – no excuso mi actuar en; “todos cometemos errores, el errar es humano, nunca se va a enterar, fue una mentirita piadosa” – pero él sí, el hizo… y demás escusas y bla blas sin sentido.

Pero, ¿qué mujer no se ha aprovechado de lo templadazooo que puede estar el susodicho para obligarlo a hacer lo que a una le da la gana? Creo que, muchas. Y como sabemos que el susodicho no quiere perder su abriguito empezamos a maquinar cada acción, hasta pasamos lista las cosas que haremos y empezamos con el “¿puedes acompañarme en las compras?” (Aunque estas demoren unas horas y otras extras solo para que en algún momento proteste y empieces a ser la víctima del show), “Quedé con unas amigas para salir este fin de semana, ¿No te molesta que vaya sola y que no te haya mencionado como invitado, verdad gordito?”(Si claro, amigas, tú y unos cuantos paracaidistas buenazos), “Robertito me invitó a salir, pero tú sabes que es mi mejor amigo y que no pasa nada” (cuando tú sabes que este Robertito te tiene un hambreeee, además, luego que no te sorprenda que este termine siendo el siguiente novio, después que te pidió tiempo).


Por otro lado está la chica perfecta, la que no tiene ni un espacio en el día para un imprevisto, tiene todo – sí todo – muy bien organizado, tanto que no hay duda de su seriedad ante la relación. Se da tiempo para la U, para trabajar (si así fuera el caso), ver a sus amigas y tomar un café, pasear con su gordito y nunca estar con las ojeras de a metro. Pero acá viene lo bueno… no sabemos cómo, pero la ¨mujer es un chancay de a veinte a lado de una ´trabajadora social´.

 Tiene tantas trampas, mientras espera que su gordito al fin afloje la billetera y le pida matrimonio y así dejar de pretender ser mujer maravilla.
Entonces hablemos de – la madre – o las que pretenden ser madres… no no, mejor dicho las que dejamos que vean en nosotras una madre. Es gracioso pero nos ponemos en plan de protectoras, cuidadoras y amantes de la cocina por complacer y ganar a su tierna progenitora. De allí viene el que nos comparen y que nuestros postrecitos no sean exactamente como los de ella – y eso, esmerándonos – con quemadura, mandilito y más.

Es claro, antes de acercarlos y hacer que nos vean como alguien indispensable, estos planes malvados que manejamos bien no siempre acarrea buenos resultados. Primero, porque ellos ya tienen una madre y segundo si tienen que escoger entre la primera y nosotras… ¨seguramente saldremos como el chavo del ocho cada vez que se quiere ir de la vecindad¨.

 Ah! Pero no olvidemos la amiga. Esa es otra de nuestras astucias. Es fácil, sólo te haces su amiga y de ahí quedas a un pasito de ser su mejor opción a novia, pues nadie puede resistir  y admitir lo indispensable que eres para él, es irresistible tu forma de ser, linda, inteligente y su oyente incondicional. Tan sigilosas, vamos haciéndonos confiables en el plano amical y tan deseadas en lo amoroso, irresistible para nuestro “amigo”. Lo más probable es que terminemos siendo el tacho de basura de sus penas de amor con otras mujeres, otras que “sí le interesaron”.

 ¿Cómo es que nos convertimos en esas arpías, malvadas, mentirosas, chantajistas, mete cave y llegar a sentirnos orgullosas de tener pisado a aquel susodicho llamado hombre, ser crueles, infieles con aquellos que verdaderamente nos ama y contarlo con la frente en alto – (que tal conchudez)?

Indiscutiblemente, seguimos avanzando, logrando alimentarnos más de estrategias para no dejar lo que nos interesa u obsesiona. Creyendo que nosotras si podemos ser su “media naranja”, “el amor de su vida”, “su reina” - pero no, no nos engañemos pues no somos ni un chancay de a veinte a lado de eso – para tener ese título necesitamos dos ingredientes… y en este caso, sólo somos nosotras las que soñamos con eso.

Entonces, es algo simple – no desgastemos nuestra energía pensando en que más hacer para dar a entender que somos fuertes o tiernas, amantes, hogareñas, manipuladoras – si alguien te quiere, pues te quiere como seas, con esos altibajos notorios y poco conocidos, con aquellas cosas que te hacen especial, con pequeños detalles que sólo conocerá él.

Además, no necesitamos maltratar a estos pobres hombres, no seamos tan arpías, que si de ego maltratado se trata – ellos ya aprendieron mucho – así como parecen, engañan más, pero si de cuernos hablamos, estos sí que tienen una cosecha entera, gracias a nosotras… que engañamos mejor.

Cuando una mujer aprendió a ser arpía... siempre será arpía - O, ¿cambiaremos ? - diganme ustedes...